Charros mexicanos
septiembre 12, 2008

Empezamos con todo. El reencuentro fue muy… activo. Los chicos, después de las largas vacaciones, estaban tan contentos de verse y llegar a la carpa que era difícil calmarlos. Vinieron un montón: Luna, Lunita, Leo, Eliel, Sofía, André, Alma y los charros mexicanos (Tonio, Aldo y Mauro).

Isadora Espinoza nos leyó un cuento de Elena Poniatowska, Vendedora de nubes. Era super guay.También nos contó sobre la semana de México (o sea a partir del lunes que viene 15.09) que está en Helsinki para celebrar la independencia Mexicana. Nos trajo el programa de Caisa, donde hay varios eventos. Pero hay muchísimas cosas, charlas, exposiciones, cine, comida, etc. Incluso un evento para niños al que hay que inscribirse mándandole un mail a Isadora.

Nos presentaron a Cri-Crí, un famoso compositor mexicano de canciones para niños.  Bailamos el Negrito Bailarín y la Marcha de las Letras. Después siguiendo con el tema de las vocales cantamos “La mar estaba serena, serena estaba la mar” con a, e, i, o, u.

Escuchamos Naranjas y Marcianos, un cuento contado por Coqui Dutto en el CD “Claro que sí”.

Andrea y Mariana hicieron títeres, sencillitos.

Combinamos que vamos a hacer una lista de mails para estar más comunicados.

Nos vemos la próxima, que seguro va ser muy chévere porque se viene el día colombiano. Adiós Don Pepito y Don José.

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Derechos de los niños a escuchar cuentos
abril 23, 2008

Encontré este artículo en un sitio que les puede interesar. Se llama Chicos a bordo.


1. Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene el derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica.
2. Todo niño tiene pleno derecho a exigir que sus padres les cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento a un niño, no sólo incurren en un grave delito de omisión culposa sino que se están autocondenando a que su hijo jamás les vuelva a pedir otro cuento.
3. Todo niño que por una razón no tenga a nadie que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho a pedirle al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y
cuando éste demuestre que lo hace con amor y ternura, que es como se cuentan los cuentos.
4. Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en las rodillas de sus abuelos.Aquellos niños que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que les cuenten. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos estan en libertad de acudir a escuelas, parques y
otros lugares de concentración infantil en donde con entera libertad podrán contar cuantos cuentos quieran.
5. Todo niño tiene derecho de gozar en plenitud de las fábulas, mitos y leyendas de la tradición oral de su país. En el caso de los niños americanos estos deben incluir los relatos indígenas, cuentos costumbristas y de toda la literatura oral creada por el pueblo.
5. Todo niño tiene derecho de saber quiénes fueron José Martí,Hans Christian Andersen y Gabriel García Marquez, María Elena Walsh. Las personas adultas están en obligación de poner al alcance de los niños todos los libros, cuentos y poesías de estos autores.
6. Todo niño tiene derecho a inventar y contar sus propios cuentos así como modificar los ya existentes creando su propia versión. En los casos en los que los niños están muy influenciados por la televisión, los padres/madres están en la obligación de descontaminarlos conduciendo su imaginación por el camino de un buen libro de cuentos infantiles.
7. Todo niños tienen derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos, lo único obligatorio es que éstos sean hermosos e interesantes.
8. Todo niño tiene derecho a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo cuento.
9. Finalmente, todo niño tiene derecho a crecer acompañado de las aventuras de “Alicia, el Tío Tigre y Tío Conejo”, de aquel burrito llamado Platero, del Gato que tenía unas botas de siete leguas, del Colorín Colorado de los cuentos y del inmortal “Había una vez….” Palabra mágica que abre las puertas de la imaginación en la ruta hacia los sueños, que no sólo acompañarán la niñez sino que formarán parte de nuestros conocimientos hasta el fin de los siglos.