Archive for 17 febrero 2009

1,2,3 indiecitos, 4 indiecitos son
febrero 17, 2009

Nos pintamos las caras como indiecitos, cantamos “1, 2, 3 indiecitos”, bailamos danzas indígenas, hicimos títeres y contamos una leyenda tupí guaraní: “Como nacieron las frutas”. No tuvimos ni tiempo de escribir una historia nuestra, como hacemos siempre.

Alma y Luna tuvieron unos peinados con apliques de plumas a cargo de la artista en peinados: Andrea Peineta Botero. Eliel se puso el disfraz que Aldo no quiso, de la serpiente emplumada, o Quetzalcoatl.

La leyenda la leímos de un libro que es una compilación de leyendas de los pueblos originarios, Antes de America, por Nerio Tello e ilustrada por Rodolfo Fucile, editada por La Nube.

Los títeres nos salieron muy divertidos. La historia contaba sobre un indiecito bebé que buscaba una mamá. Un cocodrilo quería ser su mamá y cuidarlo pero los otros animales amigos del indiecito le aconsejaban que no se vaya con el cocodrilo que podía ser peligroso. El indiecito pidió consejo al público (todos los chicos menos Eliel). Los chicos le aconsejaron no ir, pero muy valientemente el indiecito decide ir con el cocodrilo que finalmente termina siendo un tipo de lo más amoroso y lo cuida con cariño.

Claudia hace títeres

Claudia hace títeres

Después los chicos siguieron pintándose y pintando a todos en Español ;-). Los más elegantes que no quisieron pintarse las caras prestaron sus manos y brazos para el arte aborigen.

Alma y Luna pintan a Aldo de indiecito

Alma y Luna pintan a Aldo de indiecito

El próximo encuentro es el día de los superhéroes y los antiheroes. Bienvenidos con títeres, libros y disfraces para ilustrar el tema.

Intituivamente y con cariño
febrero 2, 2009

Hasta ahora podemos decir que los que hacemos 3nubes, trabajamos intuitivamente y con cariño. Ninguna de nosotras, ni Mariana, ni Andrea, ni Ruth, ni Claudia, ni Leonor somos especialistas en educación infantil. Tuutikki es nuestra única excepción. Organizamos esta actividad alrededor de los libros, con un poco de música y un poco de títeres, a pura improvisación. Intuitivamente y con cariño. Todos los que participan activamente somos madres o padres de chicos que hablan Español como segundo idioma, porque el primero acá es el Finlandés y algunas veces el Sueco.  Todos los chicos van al jardín o al colegio en Finlandés y juegan la mayoría del tiempo con otros chicos que no hablan Español.

Este diciembre, cuando estuve en Argentina y le conté sobre nuestra actividad a Pablo Medina, el director de La Nube (la biblioteca y ludoteca de chicos en Buenos Aires) apareció la posibilidad de educarnos un poco en el tema de la lectura infantil. Pablo me dió varios cápitulos de libros que cuentan experiencias de lecturas con bebés y chicos. Las otras experiencias no son con grupos de niños bilingues, pero aún así sirven de inspiración para hacer nuevas cosas en 3nubes.

En el próximo encuentro llevo todo este material para ofrecerlo a otros padres interesados.

Acá mi resúmen.

“Experiencias de capacitación” Leer con Bebés, cantos y cuentos en el Jardín Maternal” de Lidia Blanco. Cuenta la experiencia de un grupo de mamás con bebés en un barrio muy pobre de Buenos Aires. Cuenta, por ejemplo, como es bueno leer poemas y rimas sin sentido aunque el bebé no entienda porque las palabras son como “sonidos mágicos que preanuncian el acercamiento placentrero a los sentimientos propios (…)”. En ese grupo las madres se pusieron a hacer una pequeña clase de confección artesanal de libros de tela, con flores, animales, y dibujos pintados. Invitaron escritores a dar charlas y contar cuentos. El informe es ameno, bien escrito y fácil de leer: muy recomendable.

Literatura para no lectores. La literatura y el nivel inicial. Carlos Silveyra, Ediciones Homo Sapiens, 2002. De este libro solo tenemos un capítulo sobre la poesía y el niño pequeño. Dice por ejemplo que “hasta los dos años la poesía no puede separase de la música. Las palabras no tienen un valor semántico sino sonoro. Lo que importa es la melodía a través de la cual gotean las palabras”. También subraya la importancia en el modo de lectura. “En principio, el tono de voz debe interpretar el tono del poema, ya sea humorístico, tierno, etcetera. Respirar adecuadamente (recordar que el poema es un soplo), leerlo dando entidad a cada palabra que lo compone y, por sobre todas las cosas, encontrar los ritmos del poema y reproducirlos sin afectaciones”. Esperemos que nos salga, cuando contemos poesías.

Leer con placer en la primera infancia, de Lidia Blanco. Abrir un libro…abrir el mundo. 0 a 5 años. Col. La Educación en los primeros años. Ediciones Novedades Educativas, Buenos Aires, 2007. En el capítulo “arroró mi niño, arroró mi sol” hay más sobre el valor de la poesía y el contacto con la sonoridad. A los dos meses el bebé lee la imagen representada, al reconocerla, imitar el sonido, intentar acariciar la imagen. A los 8 meses el “es momento oportuno de ofrecerle libros diseñados para él, de tela, material plastico o cartón (…)”.

Primeros contactos con la lectura. Leer sin saber leer. Descripción y evaluación del trabajo con niños y niñas de 0 a 6 años en a Fundación Germán Sánchex Ruipérez de Salamanca. Escrito por Mara Clemente Linuera y Elena Ramírez Orellana, Fundación Germán Sanchez Ruipérez, Salamanca, 2008. El capítulo que leí se centra mucho en el espacio físico de la biblioteca. Creo que en ese sentido nuestra carpita es un lujo, porque es cómoda y nos da la posibilidad de estar entre nosotros sin que los visitantes de la biblioteca nos vean. La “ronda de libros” es la actividad que más se parece a la nuestra organizada por la biblioteca. Los libros están al alcance de bebés y chicos. El horario es más amplio (dos horas y media), entonces cada uno puede elegir a su gusto cuanto quedarse y a que hora llegar. En el momento de menos público se hacen actividades como contar cuentos, hacer marionetas, crear historias, etc. Una idea muy linda es que tienen un cuaderno de rondas “que cada semana se lleva a la casa una familia diferente para anotar en el los textos y la forma de juego de su canción o poema favorito, de modo que pueden ser compartidos” después. Utilizan mucha variedad de formatos: cuentos, poesías, leyendas, adivinanzas, teatro… y mucha variedad de temas: la familia, animales, los colores, el humor, la ropa, la comida, los juguetes, las onomatopeyas, los imaginarios, etc.

Entonces, a partir de estas lecturas podemos hacer una lista de ideas:

  • hacer cuentos de tela con retazos para los más chiquitos
  • traer libros de poesía y rimas
  • invitar escritores (invitamos ya a Roxana Crisólogo pero seguramente hay algunos otros escritores hipanoparlantes viviendo en Helsinki)
  • hacer adivinanzas y trabalenguas
  • cuaderno de rondas u hormiguita viajera

Algo más? qué más se les ocurre que podemos y queremos hacer?

Muchas gracias Pablo! es buenísimo contar con tu asesoramiento.

Caperucita Roja y Cenicienta
febrero 1, 2009

Si, hicimos una sesión con diferentes versiones de Caperucita Roja y Cenicienta. Primero contamos entre todos una versión de cenicienta mirando los dibujos del libro “Mi tesoro de cuentos clásicos” Ilustrado por John Patience.

Después Mariana leyó la Cenicienta Rebelde de Ann Jongman ilustrada por Javier Olivares. Es una versión genial, donde nadie trata mal a nadie, sino que Clementa se pone el nombre de Cenicienta porque le parece muy vulgar el suyo. No quiere ir a la fiesta del príncipe y organiza la suya propia que termina siendo mucho más divertida. Hasta el príncipe y los reyes se unen a la fiesta de la Cenicienta Rebelde.

Como ya es parte de nuestros encuentro, cocinamos los famosos roscones, con receta de Andrea. Los chicos piden por favor los roscones. Nos salieron riquísimos! Pero también incorporamos un juego nuevo de un CD de Luis Pescetti, Inutil insistir. El juego era: Mi mamá me mima, muy divertido.

Después fuimos a hacer nuestra propia versión de Caperucita con los chicos más grandes: Alma, Luna y Senni. Los chiquitos se quedaron conociéndose, porque había mucha gente que venía por primera vez y haciendo títeres.

Acá el cuento que hicieron las chicas:

Caperucita Roja y el lobo con un diente flojo

Había una vez una chica, la mamá la mandoneaba que tenía que ir a la casa de la abuela a comprarle comida porque la abuela no podía ir a la ciudad al super. Y la chica se llamaba Caperucita Roja. Y entonces caperucita roja apagó la tele y se fue. Se fue al bosque, se topó con el lobo y el lobo dijo: hola. Caperucita roja dijo: hola soy caperucita. El lobo dijo si hacemos una carrera para ver quien llega primera. Entonces el lobo se fue sin decir nada más. Y entonces la caperucita se fue caminando porque no quería correr para que no se le caiga nada. Había muchísimas flores y pensó que podía agarrar y llevarle a la abuela. Y junto. Y los ponió al bolso que llevaba, a la canasta mejor dicho. Y el lobo tenía un diente flojo y se le calló. Cuando llegó caperucita le dijo el lobo que abrí la puerta. -Está abierta. Y después el lobo se comió sin querer el diente flojo porque no se lo quería mostrar a la caperucita. Y entonces el lobo se le cayó todos los dientes y se fue y agarró a caperucita y se lo comió. No puede porque no tiene nada de dientes y la escupió.

Viene el cartero y la hoja que le mandaron del castillo decía: uds. están invitados al reino. Entonces se fueron al baile del reino. La abuele, el lobo y caperucita roja se fueron al baile. El lobo bailó con el principe lobo. Caperucita bailó con su amigo del jardín que estaba enamorado y la abuela con el abuelo.

Colorín colorado este cuento a terminado y colorín colorete este cuento se acabete.

Volvimos a la carpa e hicimos el cuento con títeres. Seguimos leyendo algunos cuentos y charlando un poco entre los padres.

Quería terminar el día leyendo Caperucita Roja (tal como se lo contaron a Jorge) de Luis Pescetti, pero me quedó en el tintero, será para la próxima.

Bienvenidos todos los chicos nuevos y nuestros fieles amigos, nos vemos la próxima en un día de los pueblos originarios. Quichuas, collas, mapuches y muchos otros. Traigan cuentos, poemas y trabalenguas con indios, o sin indios para compartir con todos.

Mariana